Abrir un nuevo restaurante en Bruselas como becario

Abrir un nuevo restaurante en Bruselas como becario

NombreDuygu

Año2023

PaísBulgaria

Duygu

Me llamo Duygu Numan, pero mis amigos me llaman Didi. Soy turca, pero nací y crecí en Bulgaria. El hecho de ser turca y haber crecido en un país tan diferente me hace apreciar la riqueza de las diferencias sociales. Mi trayectoria formativa en el sector de la hostelería ha sido una exploración apasionante que me ha llevado a profundizar en las complejidades de las personas, la cultura y el sector.

Lo que realmente me entusiasma es la alegría que me produce trabajar con las personas. Siento una profunda satisfacción al ver el brillo de felicidad en los ojos de alguien tras disfrutar del servicio que le presto. El hecho de vivir en un entorno social tan diverso en Bulgaria ha influido de manera significativa en mi forma de entender la hospitalidad. Para mí, la hospitalidad no consiste solo en prestar un servicio, sino más bien en crear momentos significativos. Esta perspectiva única, moldeada por mis raíces turcas y mi vida en Bulgaria, me permite comprender la hospitalidad con mayor profundidad.

A medida que sigo explorando este campo tan dinámico, me complace contribuir al rico mosaico del sector, al tiempo que valoro las relaciones que he establecido con otros profesionales del sector hotelero.

 

Cuéntanos tu experiencia: ¿dónde realizaste tus prácticas y qué funciones desempeñaste en el apasionante mundo de la hostelería?

Mis prácticas en el Marriott Grand Palace de Bruselas, centradas en la inauguración del restaurante Rotisse, fueron una experiencia transformadora llena de emoción, compañerismo y una profunda satisfacción. La expectación que se respiraba en el ambiente era palpable mientras nos preparábamos meticulosamente para la gran inauguración de nuestro nuevo restaurante.

Desde la puesta a punto del comedor hasta asegurarnos de que cada detalle se ajustara a la visión única de Rotisse, todo el trabajo contribuyó en gran medida a crear una experiencia gastronómica única. Desempeñé un papel fundamental en la formación de un equipo de 12 nuevos miembros, y vivimos un gran espíritu de camaradería al compartir el compromiso con el éxito de Rotisse.

El día de la inauguración fue un torbellino de actividad que exigió capacidad de adaptación y habilidad para realizar múltiples tareas a la vez.
Ya fuera gestionando reservas o desempeñando diversas funciones dentro del departamento de restauración, sentimos en todo momento la emoción del reto y la satisfacción del logro.
Pero la verdadera esencia de la experiencia radicó en la interacción directa con los huéspedes. La alegría y la satisfacción que sintieron al degustar la comida, preparada con esmero, enriqueció toda la experiencia.

Al recordar mi paso por Rotisse, la emoción compartida, el trabajo en equipo y la dedicación del personal al servicio de nuestros clientes hicieron de estas prácticas un primer capítulo memorable en mi exploración del dinámico mundo de la hostelería y las artes culinarias.

 

Imagina que tu experiencia de prácticas es como una especia en una receta. ¿Cómo ha condimentado esta sabrosa experiencia tu percepción del sector de la hostelería y la gastronomía?

Mis prácticas en el Marriott Grand Palace, y en especial la inauguración del Rotisse, fueron como una nueva especia exótica que descubrí en una receta internacional desconocida, una que despertó mis papilas gustativas y me motivó a explorar más allá en busca de nuevos descubrimientos únicos. La expectación y la preparación minuciosa fueron las notas clave, y cada tarea aportó un elemento específico a la experiencia.

Este viaje lleno de sabor ha enriquecido mi experiencia con una mezcla de pasión, capacidad de adaptación y la satisfacción de crear experiencias inolvidables para nuestros huéspedes.

 

Todo camino tiene sus obstáculos. ¿A qué retos te enfrentaste durante tus prácticas y cómo los superaste?

Durante mis prácticas en el Marriott Grand Palace, tuve que hacer frente a largas jornadas laborales, al estrés y a la complejidad de la gestión de banquetes. Para superar estos retos, di prioridad a una comunicación y colaboración eficaces con el equipo. Adopté una actitud proactiva, me anticipé a los posibles problemas y elaboré planes de contingencia. Además, el cuidado personal y la gestión estratégica del tiempo fueron fundamentales para mantener la calma bajo presión. En definitiva, superar estos retos fue una valiosa experiencia de aprendizaje que mejoró mi resiliencia y mi capacidad de adaptación, lo que estoy segura de que me será de gran utilidad en mis próximos pasos.

 

Al reflexionar sobre tus prácticas, ¿qué momento o aspecto concreto crees que ha servido de catalizador para tu desarrollo personal?

Uno de los principales impulsores de mi crecimiento personal fue la inmersión en un entorno francófono durante la inauguración de Rotisse. La interacción constante con compañeros de equipo francófonos desempeñó un papel fundamental en la mejora de mis habilidades. Además de la mejora lingüística, los retos que planteaba un entorno de trabajo tan dinámico y multilingüe fomentaron mi capacidad de adaptación y mi inteligencia cultural. La gestión de las operaciones diarias, desde la toma de reservas hasta la interacción con los huéspedes, fue la base para perfeccionar mis habilidades de resolución de problemas y desarrollar confianza en un entorno de ritmo acelerado. En definitiva, comunicarme en francés en el Marriott Grand Palace no solo mejoró mis habilidades lingüísticas, sino que también contribuyó al desarrollo más amplio de las habilidades esenciales que necesitaré en mi futura carrera profesional.

 

¿Cuál es tu receta para el éxito? ¿Qué habilidades o cualidades concretas crees que son los ingredientes secretos para triunfar en el dinámico mundo de la hostelería?

El éxito se debe a una combinación de habilidades y cualidades esenciales: la capacidad de adaptación, una excelente comunicación y la pasión por el sector son fundamentales para que los profesionales puedan responder a las tendencias cambiantes y superar las expectativas de los huéspedes. La atención al detalle, el trabajo en equipo y el aprendizaje continuo contribuyen además a crear un entorno próspero e innovador, en el que cada elemento es fundamental para ofrecer una experiencia excepcional. Esas son las claves para mantenerse competitivo en este sector en constante evolución. Además, las habilidades para la resolución de problemas y la sensibilidad cultural son esenciales para garantizar un funcionamiento fluido y crear un ambiente inclusivo.

Una gestión eficaz del tiempo y el compromiso con el aprendizaje continuo refuerzan aún más la fórmula del éxito y proporcionan a los profesionales del sector hotelero y de la restauración las herramientas esenciales para triunfar en un entorno dinámico y competitivo.

 

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